Mi padre, con su copa de vino siempre llena, me miró y me dio una cachetada sin dudarlo. Consistente y llena de mensajes. Solo me quedó ponerme la peluca y hacerme llamar «Elba».
Aprendí de todo. Caligrafía, constura, cocina y hasta trucos para obtener vidas ilimitadas en el Sonic de Sega. ABACABB, los 3 botones juntos y START. Listo. Eso lo recuerdo muy bien. fue una noche entre cervezas con sor Etel y sus amigas mientras escuchábamos el último disco de Ricky Martin que era furor entre las monjas.
Lo que recuerdo de sor Etel era su lapicera. Su pluma. su hermosa Montblanc. Era modelo 2010 en aquella época y parecía traída del futuro. Era mágica. Su letra era tan suave y hermosa que era capaz de verse en 3D y despegada de la hoja. Flotaba con luz de neon por detrás y hasta si la tocabas se reproducía con una voz el texto que ella escribía. Era una ilusionista increíble.
La sorpresa me llegó hoy. En el 2010. He conocido la nueva colección de Montblanc y allí estaba. La pluma que en el 55 sor Etel ya utilizaba.
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Originally posted 2010-07-30 12:34:00.



